José Luis Beltrán Coscojuelas TRAN

José Luis Beltrán fue un historietista, pintor, ilustrador y animador español que en su polifacética carrera usó diferentes seudónimos, como Beltrán, Koski o Humberto Tran en pintura, aunque el más conocido es el de Tran, el utilizado en los tebeos. 


Nació en Zaragoza, pero cuando contaba cinco años su familia se mudó a Barbastro (Huesca). Allí, debutaría como caricaturista en el periódico local El Cruzado Aragonésen 1956. En 1959 volvió a su ciudad natal, ampliando sus estudios de pintura en la Academia Bueno y de dibujo en el Estudio Goya. 
En 1960, empezó a trabajar en la revista Tío Vivo de Bruguera creando su primera serie de historietas: La Familia Repanocha. En vista de la buena acogida de su trabajo se mudó a Barcelona dos años después. Durante las dos décadas siguientes trabajó denodadamente, según sus declaraciones, invirtiendo doce horas de cada día sobre el tablero de dibujo, primero en solitario y luego en colaboración de otros autores de la casa. No solo se dedicaba a los tebeos, también realizaba trabajos de animación para los Estudios Macián. De este periodo datan las series de historietas que Tran creó para El DDTDon Renato (1963), Ringo (1966) y Cándido Palmatoria. También es de su autoría gráfica la colección de cromos Dunkin Boy (1968).

Durante la década de los años setenta dibujó para las revistas Mortadelo y Super Mortadelo, series como Constancio PlurilópezTete Gutapercha o Fanny, a menudo sobre guiones de José Luis Ballestín, Julio Fernández, Armando Matías Guiu y Jaume Ribera. Una de sus creaciones más aplaudida fue Purita, serie que se estrenó en 1977 en las revistas Esther y Christie, sobre guiones de M. Vives. Era la historia de una bella joven al frente de una agencia matrimonial y que tenía como ayudante a un joven botones, en una inversión de papeles dado que ella era la protagonista -y no exenta de cierto glamur- y él el detonante de las calamidades. Se trataba de un personaje acomodado a la una nueva forma de ver a la mujer en los tebeos de Bruguera y en la España de su tiempo, más alejada de los clichés tradicionales y más enfocada hacia los parámetros de la moda y la cultura pop, objetos de consumo entre las jóvenes de los setenta. Durante este periodo, Tran destinó cómics de esta índole, dirigidos a chicas, también para los mercados alemán y danés a través de la agencia Bardon Art, con series como Kleinund Hasi y Josephine, respectivamente. Entrando en los ochenta, su serie más recordada fue la destinada a la revista Jauja, de ediciones Druida, la titulada Gómez and Gómez (1982). 

Beltrán también trabajó en el ámbito de la publicidad, la animación y la decoración. Para cuando la editorial Bruguera echó el cierre, el autor ya había reemplazado el cómic por la pintura como su ocupación principal, actividad a la que se dedicó casi en exclusiva en adelante utilizando para ello la firma Humberto Tran. Desarrolló su pintura en un estilo que denominó Neoformismo, creado por el propio artista en 1984, escribiendo incluso un manifiesto con las pautas de dicho estilo. 

Con el nuevo siglo, se asentó en Sitges, donde falleció en 2013 y donde se hizo una exposición de sus obras pictóricas. 

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